PEPÍN, EL PITORREO Y LA PREGUNTA SIN RESPUESTA

En los documentos oficiales pondría que se llamaba José Bello Lasierra, pero en la vida (sur)real su nombre era Pepín Bello. Sin obra, con un bigotito fino y un porte, así, como de Buster Keaton pero de Huesca, a primera vista podía parecer poca cosa, pero es que su gloria no era de este mundo, aunque se quedase en él 103 años. Desde 1904 hasta 2008 a Pepín le dio tiempo a correr poco y a hacer mucho, sobre todo amigos: Lorca, Dalí y Buñuel —la santísima trinidad de la Residencia con la que compartió, dijo, «más que la poesía, la amistad y el pitorreo»— le adoraban. Y Bergamín, y Alberti, y Severo Ochoa, y tú sí le hubieses conocido, porque, como decía, Rafael Santos Torroella, Pepín era la naturalidad misma. El Boletín de la Institución Libre de Enseñanza de octubre de 2008 le dedicó este especial largo y divertido como la vida de su protagonista que, sin embargo, mantiene la pregunta del verso de Lorca sin respuesta: «Pepín, ¿por qué no te gusta la cerveza?»

BOLETÍN DE LA INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA nº 69
Octubre de 2008



Pepín Bello en la Residencia de Estudiantes
ÁLBUM

 
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